miércoles, 29 de junio de 2016

MONASTERIO DE SANTA CATALINA

Pintura Virreinal
Arequipa - Perú






SAN ANTONIO DE PADUA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.



Historia de la Pinacoteca
Al iniciarse la labor de restauración del Monasterio, antes de su apertura, se encontró diseminada en toda su extensión una gran colección de cuadros de predominante motivo religioso, exponentes de la pintura virreinal del Perú.
Aproximadamente 400 piezas recibieron un tratamiento de conservación para poder ser exhibidas. La labor de manos expertas ha devuelto al observador de hoy, una colección de extraordinario valor artístico e histórico.
Las principales obras son expuestas en dos inmensas salas de alta bóveda, dispuestas en cruz. Al costado, otra bóveda más pequeña completa la unidad arquitectónica dedicada a la exhibición de pinturas.
En la Pinacoteca podemos observar una importante colección del arte religioso del continente, ademas de numerosas pinturas de la llamada Escuela Cuzqueña, máxima expresión de la fusión de dos culturas: la incaica y la española.

La apertura del Monasterio de Santa Catalina, en el año 1970, fue un acontecimiento que convirtió, definitivamente, a Arequipa en un centro turístico de nivel internacional.





VIRGEN CON NIÑO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





DESPOSORIOS MÍSTICOS DE SANTA ROSA DE LIMA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










SAN FRANCISCO DE ASIS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAGRADA FAMILIA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.















SAN FRANCISCO DE PAULA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN FRANCISCO DE ASIS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





MONSEÑOR JUAN DE ALMOGUERA
Influencia de la Escuela Cusqueña.
Probablemente pintado en Arequipa. Siglo XVIII.















DIVINA PASTORA
Escuela Cusqueña, del circulo de Marcos Zapata.
Siglo XVIII.





PIEDAD CON SAN JOSE Y SAN ANTONIO DE PADUA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.















SAN JUAN DE MATTA Y SAN FELIX DE VALOIS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII

SAN JUAN DE MATTA Y SAN FELIX DE VALOIS
Fundadores de la Orden Trinitaria, de allí la representación de la trinidad en la parte superior del cuadro. El ciervo que aparece entre ambos según la tradición, se les apareció llevando una cruz entre los cuernos como señal para que fundasen la orden. El personaje con grilletes que aparece en la parte inferior del cuadro representa a los cristianos cautivos que por ese entonces existían y eran liberados por los hermanos trinitarios. Esta orden nació para la redención de prisioneros.





SEÑOR DE LOS TEMBLORES
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










VIRGEN DEL CARMEN
 Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SANTA TERESA DE JESUS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAGRADA FAMILIA CON TRINIDAD
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










LAGAR DIVINO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SANTO DOMINGO DE GUZMAN
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN CRISTOBAL
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.

SAN CRISTOBAL
(Siglo III)

La leyenda proviene de su nombre Chrístophorus: el que lleva a Cristo. Se le describe como un joven gigante que practicaba la caridad transportando a los viajeros de un lado al otro del río junto al cual vivía. Es común observar también un monje que le guía desde la otra orilla con la luz de una farol, y mas atrás, una ermita.
Una noche un joven le rogó lo transportara sobre sus espaldas a la otra orilla, pero una vez dentro del agua el peso del muchacho aumentó tanto que a duras penas, con ayuda de un bastón, pudo alcanzar la otra orilla. El muchacho se reveló como Cristo y le anunció el martirio. Mas tarde Cristóbal, habiendo recibido el bautismo, marchó a Licía donde murió asaetado por haber predicado el Evangelio.















SEÑOR DE LA CAIDA
Escuela Cusqueña. Siglo XIX.





SAN NICOLAS DE BARI
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










VERONICA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SANTO TOMAS DE AQUINO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN ESTEBAN MARTIR
Escuela Cusqueña, del circulo de Medoro.
Siglo XVII.










TRANSITO DE LA VIRGEN
Posible Escuela Limeña. Siglo XVIII.










ADORACIÓN DE LOS PASTORES
 Escuela Cusqueña. Inicio Siglo XVIII.










SAN ANTONIO ABAD
Escuela Cusqueña. Inicio siglo XVIII.





SAN JUAN BAUTISTA
Escuela Cusqueña, del circulo de Medoro.
Siglo XVII.





VIRGEN DE LA MERCED CON SANTOS MERCEDARIOS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










MARÍA MAGDALENA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





CORONACIÓN DE LA VIRGEN
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN JERONIMO PENITENTE
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





MONSEÑOR JUAN DE OTAROLA
Probablemente pintado en Arequipa.
Siglo XVIII.





CRISTO CRUCIFICADO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





VIRGEN INMACULADA CON LETANIAS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN JERONIMO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





Arriba: CREACIÓN DEL MUNDO. Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.
Abajo: CREACIÓN DE ADAN Y EVA. Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










DESPOSORIOS DE LA VIRGEN
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN ANTONIO ABAD
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.

SAN ANTONIO ABAD
(Siglo III)

Nació a orillas del Nilo, de padres patricios. Al fallecer sus padres, y una vez distribuidos sus bienes entre los pobres, se retira a un lugar solitario para llevar vida de anacoreta. Iniciador de un amplio movimiento espiritual, se le considera el padre de los ermitaños.
Se le representa como un viejo con larga barba blanca, apoyado en un bastón con una esquila atada que sirve para ahuyentar a los espíritus malignos. A sus pies se ven uno o mas cerdos. El origen de esta representación puede ser el siguiente: en el siglo XI se fundó en Francia la Orden Hospitalaria de los Antonianos. Para asegurar la subsistencia del hospital se dispuso que los religiosos criaran cerdos que vivían vagando por las calles, alimentados por la caridad pública. Es probable que debido a esta ocupación de los Antonianos se pusiera bajo la protección de San Antonio primero a los cerdos, y luego por extensión al resto de animales domésticos.










SAN PEDRO ALCANTARA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





CORONACIÓN DE LA VIRGEN
CON SAN BUENAVENTURA Y SANTO TOMAS DE AQUINO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





VIRGEN INMACULADA CON LETANIAS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










SAN JUAN DE DIOS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN FRANCISCO DE ASIS
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





VIRGEN DEL ROSARIO CON SANTO DOMINGO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










SAN JOSE CON NIÑO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SANTA ROSA DE LIMA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.















SAN ANTONIO DE PADUA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










SAN BERNARDO DE CLARAVAL
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.















SAN FRANCISCO DE BORJA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN FRANCISCO DE BORJA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










SANTA ROSA DE VITERBO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SAN MARCELO PAPA
Escuela cusqueña. Siglo XVIII.





SAN BERNARDO DE CLARAVAL
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.




















SAN JUAN BAUTISTA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.










SAN ONOFRE ERMITAÑO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.

SAN ONOFRE
(Siglo IV)

Fue hijo de un príncipe. Tuvo una vida espiritual y solidaria despreciando así su condición, motivo por el cual lleva un cetro y corona abandonados a sus pies. Va vestido con sus propios cabellos y una zarza espinosa le ciñe la cintura. otros atributos son la palmera que le daba sombra y alimento y el ángel que cada día le llevaba pan.










SAN JERONIMO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.

SAN JERONIMO
(340 - 420)

Figura muy popular en el arte hispano. Nació cerca de Dalmacia, en el seno de una familia cristiana acomodada ya que pudieron darle una buena formación. Muestra de ello es su ingente producción literaria. Su obra mas importante es la revisión y traducción de la Biblia. Se le considera el mas docto de los padres de la iglesia romana. Mantuvo correspondencia con San Angustín quien le escribía pidiéndole aclaraciones sobre algunos textos bíblicos comentados por él. Nunca se vieron pero se apreciaban profundamente.
Se le representa con un león a sus pies, símbolo de bravura, fortaleza y resolución. La calavera representa penitencia y meditación y el látigo, penitencia ejercida a si mismo, porque el santo paso dos años en el desierto sometiéndose a una vida austera de penitencia y meditación. El sombrero rojo es un capelo cardenalicio porque fue cardenal y consejero del Papa San Dámasco.










VERONICA
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.





SANTA CATALINA DE SIENA

SANTA CATALINA DE SIENA
Nació en 1347, fue hija de Jacobo Benincasa, tintorero, y de Lapa di Puccio di Piagente. Sus padres formaron una familia numerosa, Catalina era la hija número veintitrés de un total de veinticinco partos, su hermana gemela Giovanna murió recién nacida. Al año siguiente, durante la epidemia de peste negra que asoló Europa, tuvo lugar el último parto que no prospero.




SANTO DOMINGO Y SAN FRANCISCO
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII










CIRCUNCISIÓN
Escuela Cusqueña. Siglo XVIII.














Palabras de agradecimiento al personal del "Monasterio De Santa Catalina", por el apoyo prestado para la realización de este reportaje fotográfico.



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Fotografías: son propiedad de Gino L. Ataucusi Arenas.